5/07/2009

AVANCES EN LA CIENCIA

Posted by Edwin Yanes on jueves, mayo 07, 2009 in , | No comments
Charles Robert Darwin - El padre de la evolución


El siglo XIX se caracterizó por su interés en lo esotérico, en revivir mitos y leyendas, vuelven la fantasía y lo místico, ya sea en novelas o imágenes. La imprenta y la fotografía se convirtieron en el nuevo medio para registrar la información y que esta sea accesible para todos. El revólver, el tren, la tecnología a vapor acortaron las distancias en el mundo. Regresando a principios del siglo, el 12 de febrero de 1809 nace Charles Robert Darwin, en las tierras de Shrewsbury, Shropshire, Inglaterra. Era el quinto de seis hijos entre Robert Darwin un médico y hombre de negocios exitoso, y Susannah Darwin, de apellido Wedgwood (soltera). Las raíces de su familia pertenecían a tradiciones antiguas unitarista, pero luego aceptaron el anglicanismo.

En 1817 Charles se incorporó en la escuela diurna dirigida por el predicador de la capilla, es en julio de ese mismo año que su madre fallece, al año siguiente en Septiembre Charles y su hermano Erasmus se incorporaron como pupilos de la escuela anglicana. Es en el verano de 1825 que Charles aprendió de medicina después de pasar como asistente de su padre ayudando a las personas necesitadas de Shropshire, pero cuando partió a la Universidad de Edimburgo tuvo dificultades en las clases y en las prácticas de cirugía. Sin embargo aprendió taxidermia con John Edmonston, un esclavo negro que acompañó en ocasiones a Charles Waterton por las selvas de América del sur.
En su segundo año en Edimburgo Charles ingresó a la Sociedad Pliniana, colaboró a las investigaciones de Robert Edmund Grant sobre anatomía y el ciclo vital de los invertebrados marinos. La falta de atención en clases molesto a su padre, quien optó por enviarlo a Christ´s College de Cambridge, y así poder ordenarse como pastor anglicano, pero Darwin prefirió la equitación y el tiro antes que el estudio. Su primo William Fox lo introdujo a la moda de coleccionar escarabajos, pasatiempo que le permitió publicar sus hallazgos en Illustrations of British entomology de James Francis Stephens. Gracias a esto entabló una gran amistad con John Stevens Henslow un profesor de botánica, entre los académicos llamaban a Charles como “el hombre que pasea con Henslow”.

La estadía de Darwin en Cambridge se prolongó hasta Junio, tiempo que dedicó a leer tres obras que influyeron en la evolución de su pensamiento, entre Teología Natural, Un discurso preliminar en el estudio de la filosofía natural de John Herschel, y el Viaje a las regiones equinociales del Nuevo Continente de Alexander von Humboldt.

El espíritu aventurero impulso a Darwin a visitar Tenerife, pero antes de eso hizo un curso de geología con Adam Sedgwick, a quien después acompañó a trazar mapas de estratos en Gales. Cuando regresó a su hogar se encontró con una carta de Henslow quien le proponía un puesto como naturalista para el capitán Robert Fitzroy, para que lo acompañe en una expedición para cartografiar la costa de América del Sur, es en este viaje que consiguió su fama de geólogo.
Viaje que hizo Darwin a bordo del Beagle.
Darwin quedo intrigado por la distribución geográfica de la vida salvaje, lo que le llevó a investigar sobre la transmutación de las especies, para después concebir la teoría de la selección natural en 1838.

El viaje del Beagle duró casi cinco años, y tal como Fitzroy le había propuesto, Darwin dedicó su tiempo a investigaciones geológicas en tierra firme, recopilando información de ejemplares. Los apuntes de Charles eran enviados regularmente a Cambridge junto a una larga correspondencia a su familia, estas notas pronto se convirtieron en el diario de su viaje. La mayoría de sus informes datan sobre invertebrados marinos, empezando por una gran colección de plancton.
La Teoría de la Evolución
El
naturalista inglés demostró que todas las especies de seres vivos han evolucionado con el tiempo de un antepasado común, por el proceso de selección natural. En nuestra actualidad su estudio de la evolución es la base de la síntesis evolutiva moderna. Los descubrimientos de Darwin continúan siendo el acta fundacional de la biología como ciencia, ya que constituyen la explicación lógica que une las observaciones sobre la diversidad de la vida.
En 1859 publicó su obra fundamental,
El origen de las especies, en ella habla de los cambios dados en la evolución a lo largo de las sucesivas generaciones. Charles trató de comprender las características comunes que los animales tienen, por ejemplo, por qué todos los que tienen pico también tienen plumas, o por que todos los que tienen extremidades tienen vértebras. La evolución humana y la selección natural fueron profundizadas en su obra El origen del hombre y de la selección en relación al sexo y posteriormente en La expresión de las emociones en los animales y en el hombre. Antes de que esta obra viera la luz, Darwin le envío una carta a su amigo Joseph Hooker, donde decía que se sentía “como un hombre a punto de confesar un crimen” debido a que el contenido de su obra suponía una insolente blasfemia para la Inglaterra victoriana del siglo XIX.
Su teoría de la evolución revolucionó la ciencia en una sociedad con profundas creencias religiosas.

Duras críticas a sus teorías

Después de la publicación de su teoría de la evolución y el conflicto religioso con la sociedad británica, Darwin sufrió varias humillaciones entre ellas, ver su rostro barbudo caricaturizado sobre el cuerpo de un mono. Las autoridades eclesiásticas lo compararon con la serpiente del Jardín del Edén, por pervertir a la sociedad inglesa con sus ideas.
La trayectoria de estudio y colaboración de Charles Darwin causo polémicas por sus ideas, hay que tener en cuenta su estudio teológico para ordenarse como pastor anglicano, también la aventura a bordo del Beagle, fueron eventos que sacudieron la fé de Darwin. Él sabía que las evidencias que había acumulado contradecían las verdades incuestionables del libro del génesis. Su creciente escepticismo ante la religión dificultó su relación con su esposa Emma, en especial cuando en 1849 dejó de asistir a la misa dominical con su familia, para pasear por el campo y meditar sobre sus ideas. Pero fue la muerte de su hija Annie, a causa de una tuberculosis lo que le hizo perder definitivamente su fe. Ya que para Darwin era incomprensible que pudiera existir un dios que permitiera tal crueldad, a pesar de todo esto Charles no se definió nunca como un ateo, incluso se apoyo más en el agnosticismo para describir su postura ante la religión. Rápidamente las teorías de Darwin fueron utilizadas para justificar la supervivencia del más apto e incluso el dominio de la raza blanca, recordemos que en aquella época existía aún la esclavitud.
En nuestra actualidad gran parte de los cristianos aceptan la teoría de la evolución, aunque no aprueban el árbol evolutivo del hombre a partir de un animal. Finalmente en septiembre de 2008, la Iglesia anglicana se disculpo ante Darwin por medio un artículo que decía “por haberle malinterpretado; y, por percatarnos de esa primera reacción equivocada, animar a otros que siguen sin entenderle”

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