5/26/2009

COMUNIDAD BENEDICTINA DE ESQUIPULAS

Posted by Edwin Yanes on martes, mayo 26, 2009 | No comments

La comunidad Benedictina de Esquipulas, al igual que otras comunidades ha tenido un inicio y, fue a mediados del siglo XX, cuando el arzobispo Monseñor Mariano Rossell y Arellano preguntó a la abadía de San José de Louisiana EE.UU, si podía mandar algunos de sus monjes a Esquipulas. Colombino Thuis abad de ese entonces, considero que el proyecto de monseñor Rossell y Arellano, no era posible debido a que no tenía muchos monjes, como para poder ir a fundar otra comunidad.

Monseñor Rossell y Arellano, toco muchas puertas en Europa y EEUU, todas ellas sin ningún resultado positivo, y decidió ir a tocar nuevamente las puertas a la abadía de San José, confiando en que esta vez había una posibilidad mayor, había un nuevo abad, el anterior abad se había jubilado; a demás tenía un respaldo muy especial el papa Juan XXIII había hecho un llamado muy especial a todas las comunidades religiosas de EEUU, mandar miembros de sus comunidades a América Latina.

Cuando monseñor Rossell y Arellano viajó nuevamente EEUU fue recibido por el nuevo abad, el padre David Melancón, hombre capaz y emprendedor.

Curiosamente monseñor Rossell y Arellano, no había tenido contacto con monjes benedictinos y siempre quiso que religiosos benedictinos se hicieran cargo de la atención Basílica y a los peregrinos, hubieron otras ordenes religiosas que perfectamente, hubieran podido cumplir la misión que pedía monseñor Rossell y Arellano.

El 10 de marzo de 1951, se erigió la diócesis de Zacapa, desmembrándola de la arquidiócesis de Guatemala por la Constitución Apostólica “Omnium in Católico Orbe” quedando constituida la nueva diócesis por los departamentos de Zacapa, Chiquimula e Izabal; pero la cura pastoral del municipio de Esquipulas que se encontraba dentro de la jurisdicción de la nueva diócesis, quedó fuera y siguió perteneciendo al arzobispado de Guatemala.

En el año 1956 por medio de la Bula que el papa Pío XII emitió declara el municipio de Esquipulas, PRELATURA NULLISUS DE ESQUIPULAS, lo cual viene a ser un paso significativo, porque a partir de ahí Esquipulas ya no pertenece a la arquidiócesis de Guatemala, sino que pasa a ser una región eclesiástica de ámbitos y recursos limitados, pero que no pertenece ni es guiada por ninguna diócesis, sino que posee cierta autonomía.

Monseñor Rossell y Arellano, seguía incansablemente buscando una comunidad religiosa benedictina que pudiera hacerse cargo de la prelatura.

Rossell y Arellano, planteó nuevamente la inquietud de que la abadía de San José fundara una comunidad de monjes benedictinos, para ello el nuevo abad que tenía una visión futurista, considero oportuno que se debía conocer el lugar donde se pretendía que sus monjes fueran, de la misma idea era monseñor Carlos Sánchez, quien era muy amigo de monseñor Mariano Rossell; monseñor Carlos S. había conocido a los benedictinos durante sus estudios en EE.UU, y fue el quien le había comentado muchísimo a monseñor Rossell y Arellano. Monseñor Carlos S. se había ofrecido ser le guía del viaje y también traductor, ya que le el abad David Melancon, no hablaba español.

El abad David M. agradeció la ayuda de monseñor Carlos S. pero también quiso que lo acompañara un monje; el único que hablaba español era el padre Martín Mateo, quien durante unas vacaciones en España había aprendido. En el año 1958 salieron los dos (abad David M. y padre Mateo M.), rumbo a Guatemala.

Una vez llegados a Guatemala y habiéndose entrevistado con el Arzobispo Rossell y Arellano. Monseñor Sánchez alquiló una avioneta para visitar Esquipulas, se prefirió usar este medio porque el abad David M. no disponía de mucho tiempo, a demás por ser una época lluviosa, por otro medio hubiera sido más difícil poder llegar.

Emprendido el viaje aéreo en encontraron ciertas dificultades entre ellas, que el lugar designado para que aterrizara la avioneta estaba poblado por vacas, y tuvieron que dar muchas vueltas con tal de ahuyentar a las vacar, lo cual trajo como consecuencia mareos al abad David M., después de un buen rato pudieron aterrizar y, los estaba esperando el único taxi que existía en Esquipulas.

Alegremente contaba abad Mateo M. que para llegar del lugar donde habían aterrizado a la Basílica tenían que pasar por un Río (Río Chacalapa) que no tenía puente, el taxi se apago a medio río y tuvieron que empujarlo, esto era una muestra de las dificultades que podrían encontraron los monjes que fueran enviados por el abad para hacer la fundación en la prelatura.

Al llegar al Santuario los estaba esperando Monseñor Julián Eduardo López para almorzar, y fueron recibidos con marimba, cantos por los niños de la escuelita que existía en Esquipulas por aquel entonces; después de una siesta los visitantes recorrieron todo el templo y regresaron a la Capital.

Cumplido los tres únicos días con que contaba el abad David M. y padre Mateo M., regresaron a EEUU, he inmediatamente abad David M. convoco a una reunión de capitulo, donde rindió un informe de la visita a Esquipulas, después de hacer una votación para decidir si se fundaba o no, una comunidad en Guatemala, el resultado fue positivo y el abad pidió por escrito los nombre de voluntarios que quisieran formar parte de la nueva congregación que se fundaría en Guatemala y que también formaría parte de la congregación Suizo-Americana.

Entre los designados estaban el hermano Luis Giangroso, el padre Gregorio Robeau y el padre Carlos Villeré como nuevo superior. Curiosamente ninguno de los designados podía hablar español, por lo que le abad los mando a una escuela en New Orleáns para que aprendieran español, después de varias semanas intensivas lograron dominar considerablemente el idioma español.

Fue el 21 de marzo de 1958 en una misa conventual y un almuerzo festivo donde despidieron a los miembros designados para la nueva fundación.

Una vez llegados a Guatemala fueron llevados del puerto Santo Tomas de Castilla, a la Capital por Francisco Reyes amigo de monseñor Rossell y Arellano, llegados a la Capital fueron recibidos por el Padre Sánchez quien los llevo al Palacio Arzobispal para saludar al prelado. Como no podían hablar muy bien todavía el español, padre Sánchez les sugirió que se inscribieran en el Instituto Guatemalteco-Americano (IGA) para perfeccionar el idioma; lo mas curioso que no les dijeron cuando podrían irse para Esquipulas, a darle continuidad al objetivo por el cual habían sido enviados.

Durante más de tres meses estuvieron hospedados en una pensión de una tía del Padre Sánchez quien los atendía muy bien. Ellos en varias ocasiones celebraron misas en latín en las iglesias de la Capital, además iban a clases de español para mejorar.

Cumplidos cuatro meses monseñor Rossell y Arellano, considero que ya era tiempo de viajaran a Esquipulas a cumplir su objetivo; para entones el abad David visitó nuevamente Guatemala con la finalidad de estar mas cerca de sus monjes, cuando empezaran la nueva fundación; tenían una cruz de madera de ciprés que había hecho el hermano Esteban, para que la colocaran en Esquipulas, como signo de la nueva fundación.

Coincidentemente, se acercaba el 21 de marzo día de la fiesta de San Benito; y padre Carlos pidió a hermano Luis viajar a Esquipulas con anticipación, colgar la crucita y comenzar la fundación precisamente el 21 de marzo.

El 22 de marzo de 1959 arribaron a Esquipulas, para fundar la Comunidad Benedictina, providencialmente llegaron en un Domingo de Ramos. El arzobispo Rossell y Arellano los estaba esperando, él acababa de terminara la celebración de la misa y se preparaba para cantar el Tedeón, para marcar en cierta forma su instalación, porque ya el día anterior hermano Luis había colocado la crucita atrás del camarín que hermano Esteban había hecho para significar la nueva fundación.

Al terminar el canto del Tedeón, se dirigieron hacía el comedor donde tuvieron un almuerzo festivo y celebrar el traspaso del poder desde monseñor Julian Eduardo López Monje al padre Carlos Villeré quien desde ese momento pasaría a ser el Rector del Santuario de Esquipulas y el Vicario General de la Prelatura de Esquipulas. Monseñor López M. pasó entonces a ser el párroco de la parroquia Santiago, la cual se encuentra a un kilómetro de la Basílica.

De esta forma querido lector le hemos dado a conocer de una forma integral lo que es la Comunidad Benedictina de Esquipulas y cómo fue fundada.

En otra oportunidad le contaremos: ¿Qué es un priorato¿ ¿Qué es una abadía¿ ¿Cuándo la Comunidad Benedictina paso a ser una Abadía? Y todo lo que a usted le pueda interesar su opinión es muy valiosa para nosotros escribanos.

"No vale la pena hacer una vida infeliz por un infeliz en la vida" Yanes

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