5/06/2009

FILOSOFIA

Posted by Edwin Yanes on miércoles, mayo 06, 2009 | No comments

FILOSOFIA

La filosofía es el estudio de ciertos problemas fundamentales relacionados con cuestiones tales como la existencia, el conocimiento, la verdad, la belleza, la mente y el lenguaje. La filosofía se distingue de otras maneras de abordar estos problemas (como el misticismo y la mitología) por su método crítico y generalmente sistemático, así como por su énfasis en los argumentos racionales.

La palabra «filosofía» viene del griego antiguo φιλοσ (filos), que significa ‘amor’ o ‘amante’, y σοφία (sofia), que significa ‘sabiduria’. Por lo tanto, φιλοσοφία (philosophía) significa ‘amor por la sabiduría’.

Las ramas de la filosofía y sus problemas

Las ramas y los problemas que componen la filosofía han variado mucho a través de los siglos. Por ejemplo, en sus orígenes, la filosofía abarcaba el estudio de los cielos que hoy llamamos astronomía, así como los problemas que ahora pertenecen a la física.[1] Teniendo esto en cuenta, a continuación se presentan algunos de los problemas más importantes que todavía caen bajo el dominio de la filosofía, agrupados bajo las ramas que los estudian.

Metafísica

La metafísica se ocupa de problemas relacionados con el ser, la existencia y el mundo.
El problema ontológico
Este problema fue presentado muy elocuentemente por Quine en su artículo Sobre lo que hay:
Un rasgo curioso del problema ontológico es su simplicidad. Puede formularse en dos monosílabos castellanos: «¿Qué hay?». Puede además responderse en una sola palabra: «Todo», y todos aceptarán esta respuesta como verdadera. Sin embargo, esto es sólo decir que hay lo que hay. Queda lugar para discrepancias en casos particulares; y así la cuestión ha persistido a través de los siglos.
El problema ontológico pregunta por lo que hay en el mundo con independencia de nosotros. Al principio puede parecer que dar una respuesta a esta pregunta es fácil: por ejemplo, nos parece que en el mundo existen cosas como mesas, sillas, cucharas, etc. Sin embargo, esta creencia del sentido común puede ser puesta en duda muy fácilmente y de muchas maneras. Tomemos por caso nuestra creencia en la existencia de las cucharas. Si se admite que las cucharas no son más que pedazos de madera y/o metal arreglados de cierta manera, entonces cabe preguntar si lo que hay en el mundo son cucharas, o pedazos de madera y metal. Porque recordemos que aquí no tiene ninguna importancia el que estos pedazos tengan una función. Las funciones sólo existen para nosotros, los humanos, y la pregunta aquí es por lo que existe independientemente de nosotros. De manera semejante, puede preguntarse si lo que hay en el mundo son pedazos de madera y metal, o átomos, o electrones, protones y neutrones. Resulta obvio que este mismo argumento puede adaptarse para cuestionar una enorme cantidad de entidades del sentido común. Existen además otros argumentos que pueden poner en duda entidades menos vulgares, como los números, las figuras geométricas, los conjuntos, los universales, etc.

El problema de los universales
Los universales son propiedades, cualidades o características generales tales como «ser humano consiente» o «ser rojo». El problema de los universales es acerca de si los universales existen con independencia de los entes particulares de los cuales se predican, o si son sólo maneras convenientes de hablar acerca de las similitudes entre dichos entes. Dependiendo de la respuesta habrá que responder a otras preguntas, como si los universales existen en los individuos, en nuestras mentes o en algún plano metafísico diferente.

Gnoseología

La gnoseología estudia el orígen, la naturaleza y los límites del conocimiento en general. Cuando se trata del conocimiento científico, la filosofía en español reserva un término especial, epistemología, que en inglés se usa indistintamente con gnoseología. El estudio del conocimiento científico también es abordado por la filosofía de la ciencia, y además muchas ciencias particulares tienen su propia filosofía. Por ejemplo, la filosofía de la historia, la filosofía de la matemática, la filosofía de la física, etcétera.
En la gnoseología se suele distinguir entre dos tipos de conocimiento: por un lado el conocimiento proposicional, asociado a la expresión «saber que», y por el otro el conocimiento práctico, ligado a la expresión «saber cómo». Así decimos que, en la matemática, se sabe que 2 + 2 = 4, mientras que también existe un saber cómo sumar dos números. La mayoría del trabajo en gnoseología se centra en el primer tipo de conocimiento, aunque ha habido esfuerzos por cambiar esto.

Lógica

La lógica es el estudio de los principios de la demostración e inferencia válida. Para ser un poco más concretos, algunos temas que caen bajo el dominio de la lógica son: la estructura (o forma) de los argumentos y las proposiciones, tanto en los sistemas formales de inferencia como en el lenguaje natural, las falacias, las paradojas, los razonamientos probabilísticos y los argumentos que involucran a la causalidad.

La paradoja del mentiroso

La paradoja del mentiroso es en realidad un conjunto de paradojas relacionadas. El ejemplo más conocido y clásico de la misma surge al considerar la oración: «Esta oración es falsa». Dado el principio del tercero excluido, dicha oración debe ser verdadera o falsa. Si suponemos que es verdadera, entonces todo lo que la oración afirma es el caso. Pero la oración afirma que ella misma es falsa, y eso contradice nuestra suposición original de que es verdadera. Supongamos, pues, que la oración es falsa. Luego, lo que afirma debe ser falso. Pero esto significa que es falso que ella misma sea falsa, lo cual vuelve a contradecir nuestra suposición anterior. De este modo, no es posible asignar un valor de verdad a la oración sin contradecirse.

A través de los siglos, el interés por resolver esta paradoja y sus variantes ha impulsado una enorme cantidad de trabajo en semántica, lógica y filosofía en general.

Filosofía del lenguaje

La filosofía del lenguaje estudia la naturaleza, el orígen y los usos del lenguaje.

Algunos problemas propios de la filosofía del lenguaje son: la naturaleza del significado, el uso del lenguaje, y la relación entre el lenguaje y la realidad.

Filosofía de la mente

La filosofía de la mente es el estudio de la mente, los actos mentales, la conciencia y la relación entre la mente y el cuerpo.
El problema mente-cuerpo
Desde el trabajo de René Descartes[7] (aunque hubo antecedentes[cita requerida]), muchos filósofos han advertido que los fenómenos mentales parecen ser ontológicamente distintos de los corporales, y que por lo tanto su interacción necesita ser explicada. Pues está claro que cuando pensamos en algo, nuestro cuerpo puede actuar en consecuencia, e inversamente cuando interactuamos con algo, nuestra mente puede reaccionar a ello. Sin embargo, si lo mental y lo corporal son en verdad ontológicamente distintos, no se explica cómo es posible esta interacción. En el esfuerzo por encontrar una explicación, han surgido dos posturas principales: una es el dualismo, que sostiene que los fenómenos mentales son de hecho ontológicamente distintos de los corporales, y que la explicación de su interacción debe realizarse teniendo esto en cuenta. La otra es el monismo, que sostiene que no hay ninguna diferencia real entre lo mental y lo corporal, sino sólo aparente. Dentro del monismo existen dos variedades: el fisicalismo y el idealismo. La primera sostiene que todo lo que hay es físico, la segunda que todo lo que hay es mental. En la actualidad, el fisicalismo es por lejos la forma de monismo más común.

Ética
La ética abarca el estudio de la moral, la virtud, el deber, la felicidad y el buen vivir. Dentro de la ética es frecuente distinguir tres niveles: el primero, la metaética, estudia el significado de los juicios éticos y/o normativos, y las razones que los vuelven verdaderos o falsos. El segundo, la ética normativa, estudia los principios que vuelven a las acciones buenas o malas, correctas o incorrectas. El tercero, la ética aplicada, estudia las aplicaciones concretas de las teorías éticas.

El problema del libre albedrío
El problema del libre albedrío refiere a una contradicción (real o aparente) entre dos de nuestras creencias más básicas: por un lado, la creencia del sentido común de que cuando actuamos, pudimos haber actuado de otra manera. Por ejemplo, cuando alzamos el brazo, pudimos no haberlo alzado. Por el otro lado, la creencia fundamental de la ciencia de que todos los eventos, incluyendo las acciones humanas, están determinados por la irrompible cadena de causas y efectos, y por lo tanto no pudieron haber sucedido de otra manera.

De este modo, parece haber una contradicción entre ambas creencias. El problema con aceptar que nuestras acciones estén causalmente determinadas, es que el libre albedrío parece ser una condición necesaria para asignar responsabilidad moral a un agente. Nadie culparía a una persona por hacer algo que no pudo elegir.

El problema del ser y el deber ser

Este problema (también conocido como la guillotina de Hume) fue presentado por primera vez por David Hume en un breve párrafo de su Tratado sobre la naturaleza humana:

En todo sistema de moralidad que hasta ahora he encontrado, siempre he notado que el autor procede por algún tiempo en los modos ordinarios de razonamiento, y establece la existencia de Dios, o hace observaciones concernientes a los asuntos humanos, cuando de pronto me veo sorprendido de encontrar, que en vez de los enlaces usuales de las proposiciones, es y no es, encuentro que no hay ninguna proposición que no esté enlazada con un debe, o un no debe. Este cambio es imperceptible; pero es, sin embargo, de grandes consencuencias. Pues como este debe, o no debe, expresa una nueva relación o afirmación, es necesario que sea observada y explicada; y que al mismo tiempo se de una razón, para lo que parece totalmente inconcebible: cómo esta nueva relación puede ser una deducción de otras, que son completamente diferentes de ella.

En otras palabras, lo que Hume observa es que muchos moralistas empiezan afirmando hechos (como «todos los tiranos son injustos») y terminan afirmando deberes (como «todos los tiranos deben ser justos»), sin justificar el paso de los primeros a los segundos. Al principio, dicha justificación puede lograrse si se agrega una premisa que afirme un deber al argumento. Por ejemplo, partiendo del deber de que «todos los hombres deben ser justos», y sabiendo que «todos los tiranos son hombres», se puede concluir que «todos los tiranos deben ser justos». Sin embargo, el verdadero problema asoma cuando advertimos que para justificar el deber de la premisa, se necesita un deber previo, y para justificar éste se necesita otro anterior, etc. De modo que, para evitar la regresión al infinito, nos vemos obligados a concluir que es imposible justificar los deberes de manera absoluta.

Estética

La estética es la rama de la filosofía que tiene por objeto el estudio de la esencia y la percepción de la belleza. Formalmente se la ha definido también como «ciencia que trata de la belleza de la teoría fundamental y filosófica del arte».

La palabra deriva de las voces griegas αισθητική (aisthetikê) ‘sensación, percepción’, de αἴσθησις (aisthesis) ‘sensación, sensibilidad’, e ικά (ika) ‘relativo a’.

La estética estudia las razones y las emociones estéticas, así como las diferentes formas del arte. La estética, así definida, es el dominio de la filosofía que estudia el arte y sus cualidades, tales como la belleza, lo eminente, lo feo o la disonancia.

Desde que en 1752 Baumgarten usó la palabra «estética», se la designó como: «Ciencia de lo bello, misma a la que se agrega un estudio de la esencia del arte, de las relaciones de ésta con la belleza y los demás valores». Algunos autores han pretendido sustituirla por otra denominación: calología, que atendiendo a su etimología significa ciencia de lo bello (kalos: ‘bello’).

Filosofía política

La filosofía política estudia cuestiones fundamentales acerca del gobierno, la política, la libertad, la justicia, la propiedad, los derechos y la aplicación de un código legal por la autoridad: qué son, por qué (o incluso si) son necesarios, qué hace a un gobierno legítimo, qué derechos y libertades debe proteger y por qué, qué forma debe adoptar y por qué, qué obligaciones tienen los ciudadanos para con un gobierno legítimo (si acaso alguna), y cuándo pueden derrocarlo legítimamente (si alguna vez).

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