1/12/2010

MILAGROS DEL SEÑOR DE ESQUIPULAS (SIGLO XVII)

Posted by Edwin Yanes on martes, enero 12, 2010 in | No comments

Los siguientes milagros aparecieron publicados por primera vez en la Novena al Santo Cristo de Esquipulas escrita por el Padre Nicolás de Paz en el año 1723.

Tres piedrecitas de río, se convierten en oro
En 1603 hallábase en México un mozo español, natural de la Habana, llamado Juan García, casado, muy pobre, que vino a este Santuario en romería, y no teniendo cómo llevar un recuerdo de su visita al Señor, al pasar de regreso por el río Tepoctum, cogió tres piedrecitas que mostró a su esposa cuando llegó, diciéndole: Aquí están estas tres piedras que cogí en el río. Y desatando en seguida un paño se hallaron que eran de oro, con lo que socorrió a su familia.

Curación de veinte úlceras
El año de 1618 Pedro Ruiz, de la Ciudad de Granada, llegó al Santuario con veinte úlceras abiertas en una pierna, sin esperanza de remedio humano; y posteriormente ante el divino Señor Crucificado, después de una hora, halló que se le habían cerrado diez y ocho de ellas, quedándole dos solamente, que a los diez días se le cerraron quedando bueno y sano.

Curación a un devoto
En el año de 1621 un indígena llamado Juan Andrés, que tenía la pierna toda ulcerada, entró arrastrándose en la iglesia, por no poder andar y habiéndose postrado ante esta sagrada imagen, dentro de breve rato se levantó tan lleno de gozo, que en la misma capilla a vista del gran grupo de personas reunidas empezó a dar brincos saliendo bueno y sano.

Indígena ciego con vista, y otro tullido recobra el movimiento
El año de 1680, estaban junto al altar mayor del Santuario, dos indígenas, uno ciego y otro tullido, llamados el ciego Juan Ventura, y el tullido Juan García; cayó una vela del altar sobre los manteles, y al empezarse a quemar, se levantaron ambos corriendo a apagar el fuego, quedando el ciego con vista y el tullido con movimiento.

Dos ciegos ven
En 1682 Dionisio Aguirre y Juan Ventura de Aguilar, de Trujillo, Honduras, viniendo juntos en romería ciegos, salieron ambos con vista.

Joven salvada del Pirata Lorencillo
En el saqueo de Lorencillo de 1684 en Vera Cruz, fue llevada por los soldados María de los Ángeles, quien clamó al señor de Esquipulas y habiendo llegado la embarcación a la barra de río Ulúa para llevar agua, pidió ella licencia para bajar a tierra y lavar su ropa, lo que obtuvo pero custodiada por seis hombres; éstos se durmieron y entonces aprovechó la ocasión para huir, pero pronto despertaron y la siguieron. En esta tribulación volvió a clamar al Señor y se ocultó en un hoyo que pronto hizo en la arena en la playa, así que cuando llegaron en su seguimiento no la encontraron volvieron atrás para no aparecer más, pues estos piratas vieron llegar dos canoas que eran de los vigilantes y así huyeron, con lo que María pudo salvarse embarcándose con estos que cuidaban la costa.

Curioso remedio
En 1688 vino de Oaxaca, México, Andrés de la Cruz, español, que adolecía de un continuo dolor de cabeza, acudió al Señor y cuando el Viernes Santo quitaban el monumento, cayó de la cornisa sobre su cabeza un ladrillo que le hirió y fue tal el golpe que cayó sin sentido, pero después de una hora volvió en sí, sin dolor alguno, habiendo sido notable en su lugar de sangre arrojó mucha materia y si bien llegó flaco y débil, regresó a los ocho días sano y repuesto.

Ciego que recobra la vista
En 1690 vino al Santuario Nicolás Ponce, español, vecino de la Ciudad de León, Nicaragua, quien hacía muchos años estaba ciego y al bajar por la montaña inmediata dijo a un hijo suyo: Hijo, allí está la Iglesia de Esquipulas, ya veo gracias a Dios y apeándose del caballo bajó lo restante a pie.

Sana a loco furioso
El año 1690 Francisco Alonzo, natural de España, casado en Guatemala, después de haber estado muchos años loco furioso en un cepo y con cadena, no pudiendo traerlo de Guatemala a este Santuario, enviaron a este Señor Crucificado un retrato del dicho Francisco Alonzo, y lo mismo fue ponerlo delante de esta Imagen que volver en sí aquél, como si tal locura no hubiera padecido.

Niño salvadoreño, mudo de nacimiento, empieza a hablar en el Santuario
El año de 1693 Miguel de Aguilar, siendo de edad de siete años, lo trajeron sus padres de la Ciudad de San Salvador a este Santuario: mudo desde su nacimiento y habiendo entrado en la Iglesia a las tres de la tarde, el día 15 de Enero, hincado de rodillas ante esta sagrada Imagen, empezó a hablar a sus padres tan claro como desde su niñez hubiera hablado, quedando con la voz entera, como si nunca hubiera sido mudo.

Español mudo recobra el habla
En 1697 vino en romería el Capitán Diego García, natural de los reinos de España, tesorero que era de la Villa de Sonsonate, gravísimamente accidentado. Lo que más le afligía era el hallarse mudo; y habiéndose postrado a los pies de esta sagrada Imagen, bañado en lágrimas, sin poder articular palabra, continuó sus visitas, y a los cinco días salió de la Iglesia lleno de gozo, hablando tan claro, como si no hubiera tenido tal accidente, y dando voces para que amemos al Señor como le debemos amar y alabar.

Pierna cancerosa curada
En el año de 1698 vino en romería Antonio del Portillo, del Valle del Dorado, con una pierna podrida y negra del cáncer, y así moribundo como estaba, se hizo llevar a la Iglesia, y clamando a esta sagrada Imagen, estuvo postrado un día entero en la grada del Altar, en donde se cayó toda la carne podrida de la pierna, se le quitó la gran calentura que tenía y volvió por sus pies a la posada, y a otro día montó en su caballo y paseó por todo el pueblo mostrando la pierna ya buena.


"No es la imagen que hace milagros, es Dios mismo que está presente en nuestro corazón, según nuestra fe" Yanes

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