12/27/2010

DAVID HUME

Posted by Edwin Yanes on lunes, diciembre 27, 2010 in , , | No comments
D A V I D  H U M E  ( E d i m b u r g o,  1 7 1 1  –  E d i m b u r g o,  1 7 7 6
Nació en el seno de una familia acomodada el año 1711 y murió en esta misma ciudad en 1766. Su vida transcurrió entre Edimburgo, París y Londres.A los doce años ingresó en la Universidad de Edimburgo y desde su juventud se aficionó por los estudios filosóficos, trasladándose a París para completar su formación intelectual. Durante los tres años que permaneció en la capital francesa publicó su "Tratado sobre la naturaleza humana". A su regreso a Inglaterra inicia su carrera administrativa compaginada con viajes al continente. Continuó sus publicaciones destacando los "Ensayos morales y políticos" y la "Investigación sobre el conocimiento humano" donde resume su pensamiento. Intentó ser nombrado catedrático de la Universidad de Edimburgo pero no lo consiguió, apuntándose a su escepticismo religioso como la causa de esta negativa. Fue después tutor del marqués de Annandale y, debido a una incursión militar británica en Francia, recibió el cargo de auditor de guerra. En 1753, tras volver a intentar recibir una cátedra en la universidad, fue nombrado titular de la Biblioteca de la abogacía de Edimburgo, puesto que desempeñó durante doce años, publicando en este tiempo su "Historia de Inglaterra" en seis volúmenes. Entre 1762 y 1765 ocupó el cargo de secretario del embajador británico en París, frecuentando los círculos literarios parisinos, donde entablaría una estrecha amistad con el filósofo Jean-Jacques Rousseau. Hume regresó a Inglaterra acompañado de Rousseau, iniciándose entre ambos un enconado enfrentamiento que acabó con mutuos reproches y denuncias públicas por parte de ambos. Entre 1767-1768 fue subsecretario de Estado, abandonando la carrera administrativa para retirarse a Edimburgo, pasando allí el resto de su vida. Su "Autobiografía" aparecería publicada en 1777, póstumamente, al igual que sus "Diálogos sobre la religión natural" que habían sido escritos en 1750. La doctrina empirista de Hobbes y Locke alcanzará con Hume su plenitud, haciendo posible el pensamiento de Kant. Arranca de un escepticismo inicial relacionado con la autoridad de la razón, pero no se trata de un escepticismo radical ya que se guía por un instinto natural que nos hace seguir a la razón. No existen ideas innatas y nuestros conocimientos son subjetivos, siendo nuestras representaciones impresiones procedentes tanto del exterior como del interior. Estas impresiones serán el único material con el que cuenta nuestro conocimiento, relacionándolas de dos maneras: según la necesidad lógica y dependiendo de la necesidad psicológica. Las primeras relaciones serán las ciertas y verdaderas. Hume representa una época cargada de crítica y pragmatismo que abrirá el periodo de la Ilustración.

Sí n t e s i s
Las creencias filosóficas de Hume recibieron una gran influencia del filósofo inglés John Locke y del obispo y filósofo irlandés George Berkeley. Tanto Hume como Berkeley diferenciaban entre la razón y los sentidos. Hume, sin embargo, fue más allá e intentó probar que la razón y los juicios racionales son tan sólo asociaciones habituales con diferentes sensaciones o experiencias. Hume dio un paso revolucionario en la historia de la filosofía al rechazar la idea de causalidad, argumentando que "la razón nunca podrá mostrarnos la conexión entre un objeto y otro si no es ayudada por la experiencia y por la observación de su relación con situaciones del pasado. Cuando la mente, por tanto, pasa de la idea o la impresión de un objeto, a la idea o creencia en otro, no se guía por la razón, sino por ciertos principios que asocian juntas las ideas de esos objetos y los relaciona en la imaginación". El rechazo de la causalidad implica también un rechazo de las leyes científicas, que se basan en la premisa de que un hecho provoca otro de forma necesaria y, como resulta predecible, siempre lo hará. Según la filosofía de Hume, por tanto, el conocimiento de los hechos es imposible, aunque admitía que en la práctica las personas tienen que pensar en términos de causa y efecto y deben asumir la validez de sus percepciones para no enloquecer. También admitía la posibilidad de conocimiento sobre las relaciones entre las ideas, como las relaciones entre los números en matemáticas. El punto de vista escéptico de Hume también negaba la existencia de la sustancia espiritual defendida por Berkeley y de la "sustancia material" defendida por Locke. Yendo aún más lejos, Hume negaba la existencia de una identidad del yo, argumentando que como las personas no tienen una percepción constante de sí mismas como entidades diferentes, no son más que "un conjunto o colección de diferentes percepciones". 

En cuanto a la dimensión ética de su pensamiento, Hume pensaba que los conceptos del bien y el mal no son racionales, sino que nacen de una preocupación por la felicidad propia. El supremo bien moral, según su punto de vista, es la benevolencia, un interés generoso por el bienestar general de la sociedad que Hume definía como la felicidad individual. Como historiador, Hume rompió con el tradicional recuento cronológico de hazañas y hechos de Estado, e intentó describir las fuerzas económicas e intelectuales que habían tenido importancia en la historia de su país. Sus obras Historia de Gran Bretaña (1754) e Historia de Inglaterra (1759) se consideraron títulos clásicos durante muchos años. Las contribuciones de Hume a la teoría económica, que influyeron al filósofo y economista escocés Adam Smith y a otros economistas posteriores, incluyen los conceptos de que la riqueza depende no sólo del dinero sino también de las mercancías, así como su reconocimiento de los efectos que las condiciones sociales tienen sobre la economía.


0 COMENTARIOS/OPINIONES:

Publicar un comentario

Tus comentarios son el motor que me impulsan a seguir publicando...gracias.