6/18/2014

LAS PASIONES DEL ALMA

Posted by Edwin Yanes on miércoles, junio 18, 2014 in , | No comments
Lidia Elizabeth Tánchez Ixcayá
Las pasiones muchas veces no las conocemos ni las podemos manejar, en este ensayo se pretende identificar lo que denominamos pasiones y dar unas directrices para poder resolver las situaciones en que ellas se hagan presentes. Este trabajo se fundamenta en el pensamiento del filósofo Descartes y de de su libro “Las Pasiones”.
Según Copleston, las pasiones pueden llamarse percepciones cuando esa palabra se utiliza para significar todos los pensamientos que no son “acciones” del alma. Podemos llamarlas sentimientos porque son recibidas en el alma que las siente, pero, podemos con mayor exactitud, llamarlas emociones porque todos los pensamientos que el alma puede tener son las pasiones, las cuales son más propensas a moverla, agitarla o perturbarla. Así, pues, las pasiones son emociones del alma causadas por el cuerpo.
Descartes define cinco pasiones que están gobernadas por la voluntad, se puede decir que son las más importantes:

La admiración que, es una súbita sorpresa del alma, que la lleva a considerar atentamente los objetos que le parecen raros y extraordinarios.

 El Amor, que es una emoción del alma, causada por el movimiento del espíritu que le insita a unirse voluntariamente a los objetos que se presentan como útiles y convenientes.

 El Odio, que es una emoción causada por el espíritu, que incita al alma a separase voluntariamente de los objetos que se presentan como nocivos y perjudiciales.

4. El deseo, que es una agitación del alma y que la dispone a querer, para el porvenir, las cosas representadas como útiles y convenientes; así, no solo deseamos la presencia del bien ausente, si no también la conservación del presente y la ausencia del mal que nos aflige.

5. Finalmente la alegría, que es una agradable emoción del alma, en la cual consiste el gozo que ella experimenta por el bien que las impresiones del cerebro le representan como suyo; así mismo, la tristeza que es una desagradable languidez, la cual consiste en la incomodidad que el alma recibe del mal o defecto que las impresiones del cerebro la representan como suyo.

Las pasiones son todas ellas buenas, pero cuando nos dejamos llevar por ellas se puede hacer mal uso de las mismas. Las pasiones nos pueden llevar a la derrota, saberlas manejar cuando nos quieren dominar es la sabiduría que nos encamina hacia el bien. Por ejemplo, cuando sentimos odio por alguna persona que nos ha hecho daño y cambiamos esta emoción dañina por el amor hacia esta persona es cuando hemos aprendido a manejar las emociones y ya no nos dejaremos llevar por ellas.
El deseo es bueno cuando excita a un conocimiento verdadero, es decir cuando nos lleva hacia una dirección correcta de tal manera que podamos dirigir con éxito la emoción que nos está aquejando. Saber regular el deseo en esto consiste la principal utilidad de la moral. El deseo nos inclina a querer algo, por ejemplo le deseamos el mal a una persona que ha hecho una mala acción en contra de nosotros y le deseamos el bien a la persona que ha actuado correctamente hacia nosotros. Este es el problema, dice Descartes, cuando deseamos mal porque estamos actuando por error, ya que el deseo de hacer daño es producto de un error.
Cuando actuamos mal es por ignorancia, no sabemos actuar correctamente, ese es el error al cual se refiere Descartes, significa esto que debemos actuar de acuerdo a una elección moral, en la que se distingue lo que está en nuestro poder y lo que no está sometido a nuestro control. Según Descartes debemos actuar de acuerdo a la virtud, la cual consiste en realizar aquellas acciones que juzgamos son las mejores.
Cuando actuamos por ignorancia es cuando nos dejamos llevar por la emociones, esto significa que hemos aprendido desde muy pequeños a actuar equivocadamente y después nos dejamos llevar por aquello que hemos aprendido, pero es sabiduría, aprender a actuar correctamente. Por ejemplo: cuando nos domina la ira podemos detenernos un momento y reflexionar antes de actuar para no arrepentirnos del resultado que esta emoción pueda llevarnos a tener.
La culpa es otra emoción que nos afecta, producto de algún daño que hayamos cometido, muchas veces es irremediable, y es a lo que Descartes llamar “error” porque fue fruto de la ignorancia y es de sabios enmendar el daño que se provocó.
Si pudiera regresar al pasado y cambiarlo ¿qué haría? Trataría de evitar algunas de las acciones que han contribuido a que este presente sea tan doloroso. Cuando pensamos que hemos manejado bien una emoción pero el resultado es nefasto, nos damos cuenta que tenemos que rectificar. El orgullo, dice Descartes, es la buena opinión que tenemos de nosotros mismos por cualquier circunstancia, a lo que llama él, vicio. Muchas veces no nos damos cuenta que cometemos errores hasta que no vemos los resultados en nuestra vida, pero es de sabios reflexionar y no reincidir.
Vivir contento significa sentir satisfacción por las actividades que realizamos a diario y tener la conciencia tranquila. La alegría y el bienestar dependen de nosotros ya que se debe conocer cuándo debemos actuar bien. Vivir contento es estar libres de toda emoción negativa, es hacer todos los esfuerzos para conocer lo que debe hacerse y lo que no debe hacerse en todas las circunstancias de la vida. Un ejemplo de ello es saber que todos los bienes materiales que existen no están a nuestro alcance y aprender a no desearlos. Descartes dice hacer de la necesidad una virtud. El deseo de la salud en el enfermo o el de la libertad en el encarcelado, significa que mis deseos no deben ser acerca de bienes materiales porque estos no los puedo alcanzar fácilmente, si me dejo llevar por la sabiduría, que es el actuar bien voy a ser feliz en la vida.

Reflexionar antes de actuar es lo que nos va a diferenciar de los demás seres vivos, pues no nos vamos a dejar llevar por las emociones negativas y luego no nos arrepentiremos de los resultados que hayamos obtenido en nuestro actuar.

0 COMENTARIOS/OPINIONES:

Publicar un comentario

Tus comentarios son el motor que me impulsan a seguir publicando...gracias.