7/14/2014

4 POSIBLES IDEAS FILOSÓFICAS DE RABINAL ACHÍ

Posted by Edwin Yanes on lunes, julio 14, 2014 in , , | No comments
“Obrar es fácil, pensar es difícil; pero obrar según se piensa, es aún más difícil.” – Goethe

El Rabinal Achí es considerado uno de los textos prehispánicos que no presenta adulteraciones de tipo foráneo, según Cardoza y Aragón, sino que fue escrito, si bien es cierto, en lengua francesa el origen fue nativo y traducido luego.
Se presentan ciertas ideas que tienen matiz filosófico, pero sobre todo existe un mecanismo ritualista de la conducta, una idea muy concisa del enemigo, existe una axiología en la forma en que ambos pueblos, Rabinales y Quichés consideran como un delito grave el secuestro, existe una idea del origen del pueblo pero sobre todo un respeto por la palabra dada, aún a costa de la vida misma. Por ello es importante revisar y expresar lo filosófico en textos que antecedieron a la Conquista. Como el título ostenta estas son ideas posibles, sobre todo porque la formación filosófica en Guatemala es totalmente occidental, por no decir occidentalizada. Pero intentando romper ese paradigma es que se ensaya la indagación de estas estructuras antiguas que se salvaron de la pira funeraria de la conquista ideológica y espero, se salven del abandono cotidiano. Una de esas rupturas, a mi parecer ya se dió dado que esta obra fue considerada patrimonio intangible de la humanidad por la UNESCO en 20050.

Hay que decir, sin embargo, que todo pensamiento filosófico se hace siempre determinadas preguntas, sin importar la cultura o la edad de determinada civilización. Algunas de ellas: ¿Qué y quién es el hombre? ¿Cuál es nuestro lugar en el mundo? ¿Para qué estamos aquí? Es decir, cuando se pregunta por el ser humano o por el mundo. Si estas preguntas intentan ser respondidas o al menos son tácitas en el tratamiento de un texto, se puede decir, que hay pensamiento filosófico cuanto menos.

El Rabinal Achí que en maya yucateco se traduce como Xajooj Tun (Danza del Tambor) es un drama dinástico del siglo XV en cuatro actos dónde se cuenta el conflicto bélico de dos dinastías, entre los rabinales y los quichés.

El Rabinal Achí cuenta con una axiología que comparten las dos partes en pugna, los Rabiales y los Quichés, existe un respeto y un lenguaje protocolario enriquecido con superlativos basados en los colores, sobre todo el amarillo. Pues bién, vamos con la primera posible idea, que como todas las demás utilizarán las categorías de Heidegger en Ser y Tiempo, cuando fue posible.

Posible idea filosófica número uno: El habla que es expresada tiene el carácter de ente.

En todos los diálogos no se percibe un yo pienso, un yo digo, sino un “dice Tu palabra” y esto se entiende perfectamente porque la palabra dicha para el Varón Queché es y debe ser cumplida, como si en lo dicho la posibilidad no tuviera cabida. “dice tu palabra” sería en tiempos modernos algo como: La Ley. Sobre todo si la palabra es la que uno mismo dice o como si la dice el Jefe Cinco-Lluvia. El valor que tiene la palabra dicha es preciado y debe ser respetado, pero tiene también el carácter de ser un existenciario fundamental, al ser ex-presada (en el sentido de: fuera de la prisión) se le da justamente existencia, es ya un ente en el mundo y un ente inmaterial si bien es cierto, pero que es reconocido por todos. En ese sentido La Ley no es tan poderosa como la palabra hablada en el Rabinal Achí, ya que ésta, está introyectada en las personas, es sin la menor duda una moral aplicada desde una ética en la que no tiene cabida la duda e implantada de tal forma que es parte de la personalidad del individuo. Quizá esta sea también una señal del poder espiritual que han tenido los principales o Jefes. «Si él es obediente, si él es humilde, si él se inclina, si él inclina su faz, entonces que entre. Así dice mi palabra a la faz del cielo, a la faz de la tierra. !Que el cielo, que la tierra, sean Contigo, Eminente de los Varones¡»1 Este es un ejemplo de como la palabra se hace ente en el mundo del hombre que está en medio del cielo y la tierra. No es casualidad que el cielo y la tierra tengan justamente cara, faz, por ello creo que también estos son entes ante los cuales, con cara se puede decir: esta es mi palabra. El Varón Queché tarda 260 días según lo pactado en el juicio y cabalmente se presenta a morir. Pudo huír, pudo mentir, pero no lo hizo, cumplió con la palabra que dijo su boca.

 a a la naturaleza con su existencia si se integra a ella, idea poderosa cuando se considera que a las águilas y jaguares les hacen falta bocas y caras, que no están cabales y que quizá este valiente Varón venga a completarlos al final de la obra.

Posible idea filosófica número dos: El lugar del hombre está entre el cielo y la tierra.

Las constantes alusiones hacia el lugar dónde se da el encuentro entre dos personas son siempre parte también de la intersubjetividad. «Has dicho, pues, adiós a Tus montañas, a Tus valles, porque aquí Tú morirás, Tú desaparecerás, bajo el cielo, sobre la tierra. ¡Que el cielo, que la tierra, sean Contigo, Hombre de los Cavek Queché!»2 El mundo del hombre es justamente ese espacio, entre el cielo y la tierra y no otro, y más importante que el lugar es el reconocimiento que el hombre está presente y se considera una parte intermedia entre ambos conceptos. El hombre en el Rabinal Achí no es divino, es un Hombre que sabe su lugar en el mundo, que sabe lo que le espera de sus actos, que vive con y para una sociedad que también existe sobre la tierra y bajo el cielo. Y es que además el carácter de individuo no es literal como en nuestra cultura y como se explicará más adelante, en el Rabinal Achí es per se que todos estamos relacionados, no sólo con nuestra sociedad, así sea ésta una sociedad enemiga, sino también con lo que conforma el mundo, eso que aparece ante los ojos es también el mundo interno de los Rabinales y Quichés, motañas, valles, ríos, animales, etc., tienen incluso una existencia más real que la que nosotros mismos le designamos. Para la mente occidentalizada ese cosmos se convirtió ahora en: recusos naturales, si es que tal cosa pueda ser dicha en dos palabras.

Posible idea filosófica número tres: La vida es una existencia continuada en toda la naturaleza.

Ha este respecto cabría cambiar la palabra de individuos a personas, en el sentido que la cosmovisión maya tiene un aspecto más profundo de comunidad; la palabra individuo es contradictoria, la cual la entiendo como indivisible en dos, pero en el texto, tanto las palabras, el corazón, los actos, parecen ser entes totalmente apropiados, pero no integrados, yo veo esto por el exceso de pronombres posesivos, “Tus alimentos”, “Tus bebidas”, “Tu corazón”, y cuando se condena finalmente al Varón Queché éste piensa que no va a morir, que sólo su cuerpo lo hará. El jefe Cinco-Lluvia tiene la esperanza de que este valiente Varón pueda completar a las doce Águilas amarillas, a los doce Jaguares amarillos. Recordemos que el número trece es la unidad de conteo para todo el calendario maya, por ello el condenado pasó 260 (13 x 20) días antes de retornar a cumplir su palabra. Yo veo en estos pasajes que el hombre completa a la naturaleza con su existencia si se integra a ella, idea poderosa cuando se considera que a las águilas y jaguares les hacen falta bocas y caras, que no están cabales y que quizá este valiente Varón venga a completarlos al final de la obra.

Posible idea filosófica número cuatro: Estar ante el otro es estar ante otro que habla.

Cuando el jefe Cinco-Lluvia pide que le lleven al Varón Queché pide que lo lleven ante su faz, ante su boca. No se dice que lo lleven ante su presencia o ante sus pies, justamente es ante su faz y boca. Yo considero que en el Rabinal Achí es considerada una persona como igual porque justamente tiene cara y boca para hablar. Es lo que Heidegger llama el “ser con” del “ser ahí en el mundo”, sólo otro “ser ahí” puede reconocer a otro “ser ahí” aún siendo su enemigo y un enemigo bélico, que no pide perdón y que no se disculpa nunca sino que asume las consecuencias de sus acciones como tales y ante ellas él mismo se reconoce en lo que es. Pareciera que pedir disculpas por los actos de secuestro cometidos por el Varón Queché sería una especie de negar su origen y su existencia misma, sería como decir que él no es él y ahí sí vendría la muerte definitiva y no una digna y con honor que no sólo le permite completar al mundo sino inmortalizarse por medio de la desintegración de su cuerpo.


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